7 Ene 2017
car2go Insights

Viaje por carretera en Smart de China a Europa. Parte 2 Atravesar Europa

Jessie de car2go China se ha puesto en camino con su fortwo para ir de Pekín a Helsinki. En la segunda parte, toca explorar Europa. Evidentemente en smart.

En la primera parte, Jessie nos contó cómo recorrió en smart los 35.000 km de China a Stuttgart de su sueño y cómo hizo para llegar hasta Helsinki. Ahora tiene toda Europa ante ella y nos cuenta sus pequeñas y grandes aventuras.

Un smart llega a casa

De Helsinki tomamos un transbordador hacia Estocolmo, de ahí partimos hacia Copenhague. Un puente nos separaba de Dinamarca, de allí pasamos a Alemania. Próximo destino: Smartville en Hambach, el lugar de nacimiento del smart.

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Asia se encuentra con Europa

Pero nuestro viaje no debería acabar todavía aquí: después de todo, teníamos toda Europa ante nosotros. Y así es como viajamos a Atenas en Grecia y partimos en barco hacia Santorini.

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Después, cruzamos Italia, de sur a norte, y evidentemente visitamos todas las ciudades famosas, desde Nápoles a Milán. Fue genial ver coches car2go en distintas ciudades.

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Los destinos siguientes fueron la Cote d’Azur en Francia, seguida de Barcelona y Madrid en España y, por último, Lisboa y Oporto en Portugal.

Y nuestro smart no nos dio ni un solo problema.

Esprint final

Ya solo teníamos previstos unos días para hacer reparaciones en el vehículo, después de todo, semejante trayecto supone una carga enorme para cualquier coche.

Aunque nuestros smart seguía adelante, y mucho antes de lo previsto, pasamos por París de camino de vuelta a Alemania. El destino: Stuttgart, para visitar a los compañeros de la sede de car2go.

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¿Cómo sigue la historia?

Entretanto hemos recorrido 30.000 km y hemos llenado el depósito del smart unas 100 veces… en los próximos 5.000 km, atravesaremos varias ciudades alemanas con destino a Bruselas y Ámsterdam. Quizá nos desviemos hacia Varsovia y Praga.

A continuación, seguimos hasta Hamburgo. Desde allí, nuestro smart volvió directamente a China en tren. Mi amigo y yo nos fuimos a Berlín.

Allí hicimos un poco de turismo, compramos regalos que no cabían en el smart y, desde allí, volvimos en avión a China.

Un viaje prácticamente infinito

En este viaje, he aprendido mucho acerca de la gente y las ciudades visitadas. A pesar de ser tan diferentes, tienen algo en común.

A la gente le une su disposición a ayudar: Ya fuera para dormir en algún sitio o utilizar los surtidores de la gasolinera, siempre recibimos la ayuda que necesitamos.

Las ciudades tenían sobre todo algo en común: sus calles a rebosar. Hay atascos, da igual de que ciudad se trate.

Todas podrían hacer bueno uso de car2go, estoy contenta de trabajar para una empresa capaz de mejorar tantísimo la calidad de vida de la gente de las ciudades.

Con este viaje he hecho realidad un sueño. Y he demostrado a todos que se puede dar la vuelta a medio mundo (en total 35.000 km) con un smart fortwo.”